La Corte Suprema escuchará los argumentos en el caso de ciudadanía por nacimiento. Esto es lo que debes tener en cuenta

El presidente Donald Trump ha expresado desde hace tiempo su deseo de eliminar la ciudadanía por nacimiento, y en su primer día de mandato firmó un decreto que buscaba precisamente eso.
Ahora, la Corte Suprema escuchará los argumentos sobre si Trump puede hacer cumplir dicho decreto en gran parte del país.
Los argumentos en la corte comenzarán poco después de las 10 a.m., hora de Miami.
El decreto de Trump, titulado “Protección del Significado y el Valor de la Ciudadanía Estadounidense”, estipulaba la prohibición por parte del gobierno federal de emitir “documentos que reconozcan la ciudadanía estadounidense” a cualquier niño nacido en suelo estadounidense de padres que se encontraban en el país ilegalmente o legalmente pero de forma temporal.
La medida enfrentó rápidamente varias impugnaciones legales en estados de todo el país, y en los tres casos presentados ante el alto tribunal este jueves, los jueces federales emitieron fallos que bloqueaban indefinidamente la aplicación del decreto, que esos jueces consideró que probablemente era ilegal.
La cuestión ante la Corte Suprema es si los tribunales se extralimitaron en su autoridad al emitir órdenes judiciales a nivel nacional que aplicaban a todos, no solo a los estados, grupos e individuos que demandaron.
Si bien los fundamentos del decreto de Trump no están en consideración ante la corte, un fallo a su favor le permitiría aplicar una política que, según sus críticos, contradice claramente la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda, la cual se añadió a la Constitución después de la Guerra Civil para extender la ciudadanía estadounidense a los esclavos recién liberados.
“Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de los Estados Unidos y del estado donde residen”, dice en parte la enmienda.
Una de las juezas que falló en contra de Trump, Deborah Boardman, del tribunal federal de distrito de Maryland, declaró en febrero que el decreto “contradice el lenguaje claro de la Decimocuarta Enmienda, contradice un precedente vinculante de la Corte Suprema de 125 años de antigüedad y contradice los 250 años de historia de ciudadanía por nacimiento de nuestra nación”.
Los tribunales federales de apelaciones de Boston, Richmond y San Francisco rechazaron las solicitudes para levantar o limitar las medidas cautelares, lo que llevó al Gobierno a apelar ante los jueces con carácter de emergencia.
Si bien la Corte Suprema no decidirá ahora si Trump puede eliminar la ciudadanía por nacimiento, parte de su análisis sobre por qué debería o no poder implementar parcial o totalmente el decreto dependerá de la probabilidad que consideren de que prevalezca en una etapa posterior del litigio.








