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EE.UU. e Irán: ¿qué sigue tras el fracaso del acuerdo de paz?

El intento de negociación en Islamabad entre Estados Unidos e Irán terminó sin un acuerdo definitivo, pero dejó señales importantes sobre el rumbo de la guerra y las posibilidades de diálogo.

Un encuentro histórico, pero insuficiente

  • La reunión entre JD Vance, vicepresidente de EE.UU., y Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, fue el contacto de más alto nivel desde 1979.
  • Durante 21 horas se discutieron temas sustantivos, aunque Teherán rechazó las “líneas rojas” de Washington.
  • EE.UU. asegura haber dejado una “última oferta”, mientras Irán insiste en que la confianza no se ha ganado.

Factores de desconfianza

  • La narrativa de cada país para su público interno complica la transparencia de las negociaciones.
  • La desconfianza mutua persiste, aunque ambos reconocen que el diálogo no está roto.
  • Conversaciones indirectas continúan a través de Pakistán, lo que sugiere que la puerta sigue entreabierta.

Los puntos clave

  1. Programa nuclear: Washington exige que Irán desmantele instalaciones, cese el enriquecimiento de uranio y acepte inspecciones internacionales. Teherán se resiste.
  2. Estrecho de Ormuz: Bloqueado por Irán desde el inicio de la guerra, afecta al 20% del comercio mundial de hidrocarburos. Trump exige su reapertura inmediata.
  3. Influencia regional: Irán mantiene capacidad de presión gracias a sus reservas nucleares y al control del comercio marítimo.

Indicios positivos

  • Expertos señalan que el tiempo y la profundidad de las conversaciones son señales de un enfoque más constructivo.
  • Se espera que nuevas rondas incluyan elementos más complejos que el acuerdo nuclear de 2015.
  • La tregua de dos semanas podría ser una ventana para retomar negociaciones.

Conclusión

El fracaso inicial no significa el fin del proceso. La reunión en Islamabad mostró que, pese a las posturas maximalistas, ambas partes reconocen la necesidad de seguir hablando. El desenlace dependerá de la capacidad de Washington y Teherán para transformar la desconfianza en concesiones reales, especialmente en torno al programa nuclear y la reapertura del estrecho de Ormuz.

 

Miguel Güichardo
SNTP.

Fuente
Miguel Güichardo

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